
Información obtenida y comparada de los libros: “Kebra Nagast, the lost bible of rastafarian, faith and wisdom from Ethiopia and Jamaica” editado por Gerald Hausmann y “Kebra Nagast, the true ark of the covenant” traducido del amárico y editado por Miguel Brooks.
Tierra
I
El Padre, El Hijo Y El Espíritu Santo juntos crearon Zion, el Reino del Cielo. Y dijeron, “vamos a hacer al hombre a nuestra apariencia”.
El Hijo dijo, “Yo usare el cuerpo de Adán”.
Y El Espíritu Santo dijo, “Yo habitaré en el corazón de los correctos”.
Y El Padre dijo, “Yo me convertiré en Hombre y estaré en todo lo que cree. Habitaré en la carne como en la semilla y en la planta; Habitaré en el aire como en el agua; y Habitaré en la tierra.”
Hoy en los días postreros, a través de la gracia del Padre, llegó el Segundo Zion cuyo nombre fue Jesús Cristo.
Pero vamos a hablar de cómo fue en un principio.
II
Adán fue Rey de todo lo que el Padre creó, pero fue expulsado del Jardín a causa del pecado de la Serpiente, el cual fue planeado por Satán. Luego cuando Caín nació, él vio en su cara hosquedad y mal temperamento, y estuvo triste por estos signos. Entonces nació Abel y Adán vio que tenía buen temperamento, y que su cara también era buena. Entonces dijo, “Este es mi hijo, heredero de mi reino”.
Satán estuvo envidioso de Abel y puso la envidia en el corazón de Caín, donde esta creció. Caín recordaba las palabras de su padre diciendo que Abel sería el heredero de su trono. Y pensó en la hermana que había nacido con Caín quien tenía un hermoso rostro; y esta hermana fue dada a Abel por Adán. Y pensó en la hermana que había nacido con Adán y cuyo rostro no era hermoso; y esta hermana fue dada a Caín por Adán. Todo esto hizo crecer la envidia en el corazón de Caín como una semilla. Pero hubo otra cosa que le causó la ira con su hermano, y es que las ofrendas hechas por ambos hermanos no fueron igualmente aceptadas por Adán; Adán aceptó el sacrificio de Abel y rehusó el de Caín.
Entonces la envidia creció en el corazón de Caín y por eso golpeó y mató a su hermano. Luego de esto, él entendió lo que había hecho y sintió temor , pero fue expulsado por Adán y por el Padre.
Luego cuando Seth nació, Adán miró su cara y supo que el Padre había mostrado compasión: “El me ha dado la luz de mi cara”. Y el nacimiento de Seth destruyó el nombre de quien había asesinado a su heredero.
III
Desde Adán hasta Noé pasaron diez generaciones. Y durante todo este tiempo las generaciones de Caín también se propagaron y se hicieron una raza sin ley que no se preocupaban de la gracia Divina, el amor del Padre. Vivían por ellos mismos y no hicieron homenaje al Padre, y a la larga, pusieron la semilla del asno dentro de la yegua, viniendo a ser la mula, cosa que el Padre no mando de ninguna manera.
Noé , sin embargo, fue un hombre correcto. Y fue la décima generación de Adán. Les dijo a sus hijos que no se mezclaran con los hijos de Caín, porque esos hijos estaban llenos de orgullo, mal hablar y falso testimonio. Y el hombre hizo maldad sexual con el hombre, y la mujer hizo maldad sexual con la mujer.
Por esto el Padre hizo caer las aguas del Diluvio, y los hijos de Caín, cosecharon los frutos de su corrupción, y con ellos todas las bestias y los seres que se arrastran. Estas habían sido creadas por Adán para proveer comida y placer, pero ellas ahora, por su propio bien, serían destruidas. Lo que quedo fueron ocho almas y siete de toda clase de animales puros y dos de cada clase de animal impuro y seres que se arrastran.
IV
Antes que Noé muriera, llamó a sus tres hijos, Sem, Cam, y Jafet. A Sem le dijo: “se Dios para tu hermano”. A Cam le dijo: “se sirviente de tu hermano”. Y a Jafet le dijo: “se sirviente de Sem mi heredero”.
La orden de Noé fue cumplida, pero esto no detuvo la maldad del Diablo en contra de los hijos de Noé. Después del Diluvio, el Diablo levantó a Canaan, el hijo de Cam. Y Canaan tomó el Reino del hijo de Sem; y nuevamente hermano se levantó contra hermano.
Mientras vivía Noé vio al reino dividido, entonces rogó al Padre, “Si destruyes la tierra con un segundo diluvio, borradme con los que perecieren”.
Pero el Padre le dijo “Haré un pacto contigo. Diles a tus hijos que no coman de las bestias que hayan muerto de causa natural. Diles que no cultiven amor por las rameras, y Yo por Mi parte, no destruiré la tierra una segunda vez con un diluvio, en cambio, daré a tus hijos semilla y tiempo de cosecha, y las cuatro estaciones que hacen que esto suceda”.
Y luego el Padre dijo a Noé: “Mi pacto será con tus hijos por siempre por que yo lo he jurado, por Mi y por Zion, el tabernáculo de mi pacto, el cual he hecho para la salvación de todos los hombres. Y cuando ellos vean una nube en el cielo no sentirán mas miedo, no pensarán en el daño que pueda traer, ni en la venida de un segundo diluvio; porque ellos verán la reverencia de mi pacto, el cual de ahora en adelante será conocido como arco iris, la corona de mi pacto. Y esta corona les recordará a los hijos que, aunque sus pecados se multipliquen, su confianza puede estar conmigo para siempre, porque no estaré enojado con ellos, sino que pondré a un lado mi ira y les enviaré compasión. Y aunque el cielo y la tierra pasasen, Mi palabra se mantendrá ”.
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